21 de mayo de 2022 | Actualizado 6:29

Catalunya mejora sus carreteras con materiales sostenibles para reducir emisiones

El plan de despliegue de firmes sostenibles en 116 kilómetros mejora el estado y la sostenibilidad de la red viaria
El vicepresidente catalán, Jordi Puigneró, en la presentación del plan de mejora de los firmes de la red viaria | Vicepresidència i de Polítiques Digitals i Territori

La Generalitat de Catalunya, a través de la consejería de Polítiques Digitals i Territori, invertirá un total de 20 millones de euros en el despliegue de firmes sostenibles para sus carreteras, concretamente en 116 kilómetros de la red viaria catalana. El Govern estima que con la mejora del firme, que incorpora nuevas técnicas y materiales más sostenibles en cuanto a diseño, fabricación y ejecución, se podrán reducir 1.300 toneladas de CO2.

20 millones de euros

Se realizarán este año las 12 primeras obras de este plan de mejora de la red viaria dotado con 20 millones de euros

El vicepresidente y consejero de Polítiques Digitals i Territori, Jordi Puigneró, ha presentado este jueves el inicio de dos de las 12 obras que se ejecutarán a lo largo de este año, enmarcadas en el Plan de firmes sostenibles y con un plazo de ejecución de tres meses. Concretamente, las de la L-902 en Almacelles y Almenar (Segrià), donde ha manifestado que “con esta actuación estamos mejorando una carretera y también estamos descarbonizando el país”.

El plan pretende “favorecer la reducción de emisiones, la economía circular, la sostenibilidad económica y la sostenibilidad energética”, mediante el uso de técnicas y materiales diversos. Para reducir el balance energético, se realizarán distintos tipos de mezclas en las 12 obras a realizar este año: mezclas en frío, ultrafinas, con árido siderúrgico, con fibras de celulosa, con vidrio, etc. Esto permitirá un menor envejecimiento del betún, así como una mejora de las condiciones de trabajo.

El despliegue del plan se desarrolla mediante una compra pública de innovación (CPI) y se enmarca en la Estrategia de investigación e innovación para la especialización inteligente (RIS3CAT) del Gobierno catalán, con la cofinanciación del programa operativo Feder de Catalunya. Las dos pruebas piloto realizadas, en Anoia por la B-224 y en el Baix Camp por la TP-7013, cifradas en 2,7 millones de euros, constataron una reducción del 25% y del 27% respectivamente de los gases de efecto invernadero.