4 de julio de 2022 | Actualizado 6:26

Catalunya reitera la falta de voluntad política del Gobierno con el Corredor Mediterráneo

Europa pide relajar las diferencias entre las distintas administraciones para centrarse en los “problemas concretos y profundos”
El vicepresidente de Catalunya, Jordi Puigneró, durante la celebración de la Taula Estratègica del Corredor Mediterrani | Generalitat de Catalunya

El vicepresidente y consejero de Polítiques Digitals i Territori de Catalunya, Jordi Puigneró, ha denunciado este miércoles la “marginación consciente” del Corredor Mediterráneo por parte del Gobierno actual, aunque esta infraestructura acumula “25 años de retrasos e incumplimientos” en materia ferroviaria. “Todos los argumentos económicos y medioambientales indican que el Corredor Mediterráneo es imprescindible”, ha argumentado, por lo que “no hay ninguna duda de que, si no se acelera, tan solo puede obedecer a criterios políticos”.

En este sentido, ha destacado que “desde que comenzó la alta velocidad en España, los diferentes gobiernos han invertido un total de 64.000 millones de euros”, y se ha preguntado: “¿Cómo es posible que, en todo este tiempo, la segunda y tercera ciudad más importantes del Estado (Barcelona y Valencia) no tengan ningún estudio informativo para ser conectadas con alta velocidad?”. Desde ambas comunidades autónomas, según ha expresado Puigneró, “siempre hemos hablado del Corredor Mediterráneo como una herramienta exclusivamente económica y ambiental, y no política: lo hemos defendido en términos de eficiencia y competitividad”.

“Ejecutar el 36% de la inversión en Catalunya y el 184% en Madrid da un mensaje muy claro”
Jordi Puigneró Vicepresidente y consejero de Polítiques Digitals i Territori de Catalunya

El vicepresidente se ha referido concretamente al déficit de inversión en infraestructuras en Catalunya, que “este año ha batido todos los récords: ejecutar solamente el 36% de la inversión comprometida en Catalunya, y ejecutar el 184% en Madrid, es dar un mensaje muy claro a la ciudadanía y a las empresas catalanas”. En este sentido, ha recordado el compromiso del Estado de invertir en infraestructuras el equivalente al PIB catalán (actualmente, del 19%), previsto en la disposición adicional tercera del Estatuto de Autonomía de 2006. Desde ese momento, “es evidente que Catalunya sufre un déficit inversor sostenido y voluntario desde hace más de una década”, ha afirmado, una cifra que sitúa en los 3.000 millones de euros anuales, mientras que deja en 1.000 millones el déficit de no ejecución presupuestaria.

Por su parte, el comisionado del Gobierno para el Corredor Mediterráneo, Josep Vicent Boira, ha respondido a dichas críticas también en el encuentro de la Mesa Catalana sobre el Corredor Mediterráneo (Taula Estratègica del Corredor Mediterrani). Concretamente, ha defendido el cambio de políticas acaecido desde su llegada al cargo, en 2018. Desde entonces, “no estamos en absoluto parados, más bien al contrario: nunca había habido tantas actuaciones en marcha en el Corredor Mediterráneo como en estos momentos”. En esta etapa, “se han puesto en servicio 233 kilómetros, con un total de 242 licitaciones, lo que significa prácticamente una licitación por semana”.

“Nunca había habido tantas actuaciones en marcha en el Corredor Mediterráneo como ahora”
Josep Vicent Boira Comisionado del Gobierno para el Corredor Mediterráneo

De hecho, ha manifestado que “de los más de 1.500 kilómetros del corredor, tenemos obras en prácticamente todos los tramos”, entre los que ha destacado la adjudicación de las obras de la terminal de La Llagosta, las actuaciones planificadas en Can Tunis y las actuaciones para el cambio de ancho entre Vandellòs y Castellón, ya iniciadas, que “supondrán un cambio de paradigma en la historia del ferrocarril en la Península Ibérica”. Además, ha enumerado los avances realizados en sus actuaciones por toda España: “Esperamos que este año se ponga en marcha el tren a Murcia; de Murcia a Almería las obras están siendo muy intensas en estos momentos; de Almería a Granada, se ha hecho el estudio funcional, pasa saber qué hacer en un tramo con una orografía tan compleja; entre Granada y Antequera continúan las actuaciones para la mejora del tramo en su paso por la Loja; y entre Algeciras y Boadilla, continúan los trabajos de mejora, electrificación y construcción de apartaderos”.

Boira También ha subrayado la necesidad de disponer de una infraestructura “interoperable, única y común”, lo cual “va mucho más allá del ancho de vía”, e implica, entre otras, la implementación de un sistema único de seguridad ferroviaria o la digitalización del sistema de transportes. “Trabajamos para lograr una interoperabilidad ferroviaria del corredor en un plazo de dos o tres años hasta Tarragona, Castellón, Valencia, Alicante y Murcia, y hasta Almería de cara al 2026”, ha sentenciado.

Sin embargo, el comisionado español ha manifestado que “el corredor es mucho más que obras e inversiones”, más bien “un tridente: las obras, las ayudas al transporte sostenible y digital, y los ecoincentivos para el transporte ferroviario”. Todo ello “nos permitirá no pensar tan solo en una cuestión de infraestructuras, sino también de gestión e impulso y apoyo a las empresas”. En este sentido, Boira ha citado la instalación de la gigafactoría de baterías en Sagunto, que dará servicio a la Seat de Martorell, como “un claro ejemplo de que las cosas están funcionando”, pues se instalará en una localidad por la que circulará el Corredor Mediterráneo. En este sentido, ha manifestado que “los alemanes no harían esta inversión si no tuvieran la seguridad de que en un plazo razonable el corredor estará funcionando”.

EUROPA RECLAMA CONCRECIÓN
La coordinadora del Corredor Mediterráneo de la Unión Europea, Iveta Radicová, ha llamado a relajar las diferencias entre las distintas administraciones para centrarse en los “problemas concretos y profundos” que afectan al avance de la infraestructura en el continente. “Cuando viajo por Europa, me encuentro con los tres mismos problemas en distintas regiones: primero, la discrepancia y diferentes prioridades entre los entes estatales y regionales; segundo, una gran cantidad de planes y proyectos, pero sin resultados visibles y concretos en el tiempo; y tercero, una fase preparatoria demasiado larga comparada con la materialización de la construcción”, ha lamentado.

“Estamos enfrentándonos a muchos impedimentos”, ha lamentado, “no solo como consecuencia de la pandemia, también de la terrible guerra en Europa, con el resultado de una elevada inflación, que ha aumentado costes del Corredor Mediterráneo”. Ante esta situación, Radicová ha insistido sobre todo en las diferencias entre administraciones, pues “hay obstáculos de procedimiento en la combinación de las tres partes: la Comisión Europea, el Estado y la región”. De este modo, “lo que debéis hacer es tratar de formular cuáles son los obstáculos concretos a los que os enfrentáis y prometo que haré lo que esté en mi mano para solucionarlo”. En este sentido, ha reclamado que se dejen a un lado las prioridades específicas de cada parte y que se bajen los niveles de exigencia para priorizar la coordinación global, pues “solo entonces, quizás algún día conectaremos Europa”.