29 de enero de 2023 | Actualizado 7:01

Barcelona estudia extender a enero las excepciones al transporte en su ZBE

El sector del transporte valora positivamente el diálogo con la Administración de cara a acordar una nueva ordenanza en 2023
E.M.

El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) ha trasladado a las asociaciones de transportistas su voluntad de estudiar el registro de excepciones para entrar a la Zona de Bajas de Emisiones (ZBE) de la ciudad, que caducan el próximo 31 de diciembre. Las administraciones locales (AMB y Ayuntamiento de Barcelona) aspiran a aprobar en el pleno de finales de enero la nueva ordenanza de ZBE, después de que el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya tumbara la norma actual, y con ello reactivar las excepciones aplicadas a los transportistas que renovarán sus flotas en los próximos meses. Sin embargo, dado que la primera ordenanza sigue vigente, y esas autorizaciones caducan el 31 de enero, se produce una interrupción entre ese día y el momento de aprobar la nueva, que llegaría aproximadamente en febrero, y ese espacio preocupa a las asociaciones de transporte. Por ello, la Administración ha anunciado en una reunión con sus interlocutores que estudiará el registro de excepciones, para prorrogar las que sean convenientes durante el mes de enero.

“Las asociaciones pedimos que en ese intervalo de enero no se apliquen sanciones”
Evaristo Magaña Presidente de Astac Condal

“Las asociaciones hemos estado pidiendo que en ese margen de tiempo entre la caducidad de las excepciones y la entrada de la nueva ordenanza, con las enmiendas que se le han introducido, no se apliquen sanciones” explica el presidente de la Associació de Transportistes Agrupats Condal (Astac Condal), Evaristo Magaña. Las excepciones en cuestión afectan a esos transportistas con etiquetas que quedan fuera de la ZBE, pero que tienen autorización dentro de la ordenanza actual para seguir circulando, dada su próxima renovación de vehículos. El problema reside en la incertidumbre que rodea el final de esas autorizaciones, y el hecho de que, hasta ahora, manifiestan las asociaciones, no habían tenido información concreta al respecto. Desde la Federación Catalana de Transports de Barcelona (Transcalit), su secretaria general, Yolanda Redondo, manifiesta que “se está a la espera de si serán renovadas automaticamente”. “Ahora mismo”, transmite, la Administración “está comprobando si esas autorizaciones son prorrogables o no hasta la entrada en vigor de la nueva normativa, y cómo se hará este proceso”.

Además, los actores de la carretera también lamentan los tiempos con los que la Administración ha atajado el problema. “Estamos a mediados de diciembre, y esta reunión nos la han pospuesto varias veces. La gente que tiene autorizaciones vigentes está a dos semanas vista de no saber qué va a pasar con sus vehículos el próximo día 1 de enero. Esto se debería haber trabajado antes”, lamenta Yolanda Redondo.

“Comprobamos una actitud por parte de la Administración que no es cerrada”
Yolanda Redondo Secretaria general de Transcalit

No obstante, tanto desde Transcalit como desde Astac Condal reconocen una actitud “que no es cerrada” por parte de sus interlocutores, y confían en que no se produzca conflicto a ese respecto una vez acabado el año. Asimismo, ambas asociaciones también observan esa misma forma dialogante en cuanto a la hora de abordar la nueva ordenanza de la ZBE de la ciudad, que actualmente se encuentra en fase de alegaciones. “Es cierto que el nuevo texto recoge muchas de las reivindicaciones del sector”, reconoce Redondo. A este respecto, la representante de Transcalit señala las nuevas inclusiones en la excepcionalidad que afectan a “colectivos del transporte que hasta ahora no estaban incluidos, como los camiones cisterna”, o a “vehículos portacontenedores, tipos de transporte que hemos estado argumentando que no hacen reparto, y por lo tanto su circulación es corta, y no constante”. Además, Transcalit también valora positivamente la ampliación de las autorizaciones puntuales anuales que recoge la futura ordenanza, que pasan de ser diez días a veinticuatro, y la inclusión de los transportistas de 60 o más años, que podrán seguir circulando sin etiqueta ambiental hasta su jubilación.

Eso sí, los transportistas contemplan igualmente presentar alegaciones, ya que no todas sus demandas han sido incluidas. Aunque esas correcciones aún no se han presentado oficialmente, tanto Transcalit como Astac Condal han avanzado algunas de ellas: “Desde Astac seguimos planteando que los transportistas que tienen 57, 58 o 59 años se alineen también con la excepcionalidad por jubilación próxima, o que lo recaudado por las sanciones en la ZBE repercuta en una parte sobre el transporte, ayudando al cese de actividad de los vehículos obsoletos o a la renovación de las flotas “, detalla Evaristo Magaña. Por parte de Transcalit, el foco se pone en los vehículos que por razones técnicas siguen sin entrar en la excepcionalidad contemplada por su condición de “actividad singular”. Ello afecta, por ejemplo, a tractoras que remolcan cisternas, pero que lo hacen por enganche, no camiones cisterna. O también a vehículos de acompañamiento para las grúas.

EL TRANSPORTE ECHA EN FALTA ALTERNATIVAS PARA TRANSFORMAR LAS FLOTAS
El sector transportista de Barcelona reconoce que comparte la voluntad final de la Zona de Bajas Emisiones, pero aún echa en falta ciertas alternativas para la adaptabilidad de sus servicios, o de su renovación. “El objetivo lo compartimos todos, administraciones y asociaciones, pero lo que no compartimos son los tiempos que se nos exigen”, sostienen desde Transcalit. En estos momentos, “no hay alternativa técnica y económica al diésel, y faltan infraestructuras (puntos de recarga para eléctricos en la ciudad)”. Por tanto, “hacen falta soluciones globales”, resume Yolanda Redondo. En el caso de los fondos Next Generation destinados a la renovación de flota, por ejemplo, detalla que “no están funcionando porque no hay vehículos pesados que vayan con hidrógeno, y para los eléctricos nos falta la infraestructura”.