23 de junio de 2024 | Actualizado 5:35

Rivetrans renueva dos años más la manipulación en las terminales de Taboadela y Lugo

La compañía especializada en intermodalidad ha sido la única empresa que se ha presentado a la licitación de Logirail
Terminal de Taboadela (Orense) | Google Maps

El transportista especializado en intermodal Rivetrans ha renovado su contrato con Logirail para continuar manipulando y ejerciendo la transferencia modal de unidades de transporte intermodal (utis) en las terminales ferroviarias de Lugo Mercancías y Taboadela (Orense). Logirail, filial de Renfe dedicada a los servicios logísticos y gestora de ambas terminales, había lanzado una licitación para adjudicar esas operativas tras la finalización del contrato anterior, que se inició en septiembre de 2020 y era por dos años. El titular de esa relación, Rivetrans, ha sido la única empresa que ha presentado oferta, y resultó en adjudicatario a principios de este mes de junio. La oferta económica de la firma ha sido de 247.100 euros por otro contrato de dos años (hasta el 30 de abril de 2025), quedando por debajo de los 247.275 euros presupuestados por Logirail para cada terminal. En 2020, esos contratos quedaron en 189.800 euros.

8.750 movimientos

Rivetrans deberá llevar a cabo aproximadamente 8.750 movimientos de utis al año en cada terminal

La tarea que venía ejerciendo Rivetrans en las dos instalaciones gallegas consistía en la gestión de tres trenes semanales cargados de residuos urbanos procedentes de plantas de transferencia, con destino al Centro de Tratamiento de Residuos de Galicia. La gestora de los residuos era la empresa pública Sociedade Galega do Medio Ambiente (Sogama) y, según los pliegos actuales de la licitación, el operador de los convoyes es Renfe Mercancías. Con los contratos actuales, Logirail emplaza al adjudicatario de la manipulación de utis a llevar a cabo un volumen de operaciones anual en cada terminal de 8.750 movimientos.

De continuidad con el anterior contrato, Rivetrans deberá aportar en cada terminal “dos grúas móviles autopropulsadas o carretillas con una capacidad de levante de hasta 40 toneladas”, usando una para las operativas diarias y otra para posibles averías e incidencias. Las operativas adjudicadas a la empresa gallega consisten, concretamente, en “dos tipos de movimientos con la grúa móvil: movimiento de una unidad de transporte intermodal de suelo al vagón o movimiento de una uti de vagón a suelo”, aunque los pliegos del concurso también contemplan que “podrá realizarse la transferencia modal de vagón a camión o de camión a vagón sin que la uti pase por el suelo” en caso necesario.