20 de julio de 2024 | Actualizado 16:39

Estados Unidos crea una flota de petroleros para protegerse y asegurar la cadena de suministro

Los buques son de propiedad y pabellón estadounidense y deben responder a necesidades de seguridad nacional y militar del país
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El departamento de Transportes de Estados Unidos ha anunciado la conformación de una flota de nueve petroleros destinada a responder a “necesidades de defensa nacional y seguridad”. La Administración de Joe Biden ha cerrado contratos con tres armadores especializados del país para que formen parte de su programa ‘Tanker Security Program’ (Programa de Seguridad de Petroleros), cuyo objetivo es el de “mantener una presencia estadounidense en el comercio y el transporte internacional”, y “fortalecer la cadena de suministro de Estados Unidos”, ha señalado el departamento de Transportes en un comunicado.

6 millones de dólares

Las tres compañías seleccionadas recibirán seis millones de dólares al año por buque en servicio

El movimiento de Estados Unidos busca asegurar que otro departamento de su gabinete, el de Defensa, tenga “acceso a buques de necesidad crítica capaces de transportar, cargar y almacenar graneles de derivados del petróleo para sostener la seguridad de la economía nacional”. Asimismo, la flota de petroleros también se destinará a servicios de suministro de combustible para los barcos de la marina estadounidense. La iniciativa llega en un panorama geopolítico tensionado con derivadas en la actividad comercial, donde las grandes potencias como Estados Unidos buscan dotar de mayor autonomía y seguridad los eslabones de sus cadenas de suministro. En este sentido, el departamento de Transportes norteamericano ha puntualizado que las nueve embarcaciones son “de propiedad estadounidense, pabellón estadounidense y tripulación estadounidense”.

También lo son, por lo tanto las tres compañías seleccionadas por el programa: Overseas Shipholding Group, Crowley-Stena Marine Solutions y Seabulk Tankers. Cada una de ellas suministra tres buques al programa, por cada uno de los cuales recibirá “un máximo de seis millones de dólares al año” por el servicio, ha anunciado el Gobierno norteamericano. De las nueve naves, cuatro ya están en activo y cinco tienen que pasar por un proceso de cambio de bandera para lucir, a partir de ahora, la enseña de los Estados Unidos. “Los barcos operarán en el comercio exterior de los Estados Unidos y estarán disponibles para su uso por parte del país en tiempos de guerra o emergencia”, ha puntualizado la Administración.

“El programa expande nuestra capacidad de dar suministro a las misiones por todo el globo”
Ann Phillips Administradora Marítima del Gobierno de los Estados Unidos

Según la autorización del Gobierno estadounidense, el programa puede enrolar un buque más. Las embarcaciones que cumplen con los requisitos deben tener entre 30.000 y 60.000 toneladas de peso muerto, una capacidad de carga de 230.000 barriles de combustible, tener menos de 10 años de existencia y estar capacitadas para cumplir con necesidades de emergencia durante la vigencia de su contrato.

La Administradora Marítima del Gobierno de los Estados Unidos, Ann Phillips, ha manifestado que el programa “resuelve dos objetivos clave de nuestro transporte por mar: amplía nuestra flota con bandera estadounidense y expande significativamente nuestra capacidad para suministrar combustibles vitales a nuestras misiones militares por todo el globo”. Por su parte, el secretario de Transportes norteamericano, Pete Buttigieg, ha reafirmado que el programa “refuerza nuestras cadenas de suministro y nuestra seguridad nacional suministrando el combustible a nuestras fuerzas armadas y creando puestos de trabajo para los marinos estadounidenses”.