26 de mayo de 2024 | Actualizado 10:47

El trader italiano Energy Coal trasladará su planta de acopio de carbón de Avilés a Gijón

El puerto de El Musel vive un momento dulce como hub de distribución de este combustible tras el desembarco de gigantes como Glencore y Vitol
Energy Fuel Asturias

La comercializadora italiana Energy Coal, que opera en el mercado internacional, ha decidido trasladar su planta de almacenamiento y clasificación de carbones del puerto de Avilés al de Gijón, donde ha solicitado una superficie de 14.000 metros cuadrados por un periodo de entre 10 y 15 años, según confirmaron responsables de su filial española Energy Fuel Asturias. Esta actuación se produce en un momento dulce para la autoridad portuaria que preside Laureano Lourido en el negocio del transbordo de carbón debido a las sanciones internacionales contra Rusia por la invasión de Ucrania y al desembarco de Glencore y Vitol, dos gigantes de la comercialización de materias primas en el mundo.  

Su filial española, Energy Fuel Asturias, ha solicitado 14.000 metros cuadrados en el puerto de Gijón

En concreto, Energy Fuel Asturias ha solicitado una concesión de dominio público para desarrollar “una planta de almacenamiento, clasificación y venta de carbones, antracitas, coque de petróleo, coque metalúrgico, etc” sobre “una superficie de 13.860 metros cuadrados en la zona de servicio del puerto en el Valle de Aboño”, donde está la central térmica de EDP. El trader viene trabajando “con una autorización temporal y grúas móviles en la Explanada de Aboño, en el Musel, desde marzo”. De hecho, “ya hemos sacado varios barcos”, pero “necesitamos una concesión que dé seguridad a nuestra actividad”, añaden los medios consultados.

El traslado de la planta de acopio a Gijón, la primera dársena española en graneles sólidos, no supondrá el cierre de las instalaciones de Energy en el puerto de Avilés, donde explota una concesión de 20.000 metros cuadrados otorgada en 2014 por 30 años. Aunque los responsables de la comercializadora italiana declinan explicar los motivos del traslado, aseguran que “mantendremos las dos naves que tenemos en Avilés, una de 4.000 metros cuadrados y otra en construcción de 6.000, que utilizaremos para el almacenamiento de productos que necesitan estar cubiertos, como los pellets (combustible ecológico procedente de los restos de serrín) o los girasoles”.

El traslado no supondrá el cierre de Energy en Avilés, que destinará el espacio a otros productos como los pellets

La principal actividad de la planta del puerto de Gijón será “la importación de carbón, que ya estamos trayendo principalmente de Sudáfrica y Vietnam, donde está el carbón más parecido al ruso”. La comercializadora distribuye carbón a “clientes en el norte y centro peninsular, principalmente a industrias, caso de Arcelor y Solvay”. En concreto, el gigante siderúrgico ArcelorMittal, que opera con la estibadora Algeposa, tiene dos plantas en Asturias, una en Avilés y otra en Gijón, y la multinacional química Solvay cuenta con un centro de producción en Torrelavega, Cantabria.

Otra de las actividades de Energy en El Principado es “la venta de carbón y su transporte en graneleros, fletados en time charter o en el mercado spot, en condiciones CIF (donde corre con todos los gastos hasta su entrega en destino) a clientes que lo demandan en otros puertos españoles o en la propia dársena de Gijón, aunque sin pasar por nuestras instalaciones”, concluyen los responsables de la distribuidora internacional.  

La planta de El Musel dispondrá de básculas, cribas fijas y móviles, recribadoras y palas cargadoras para recibir, clasificar y distribuir los productos. El trader con sede en Génova también dispone de terminales y centros de distribución en Italia, Bélgica, Rumanía y Hungría, además de una planta de coque en su país natal, con una producción de 500.000 toneladas/año, y una concesión para explotar una mina de carbón en Venezuela.

LAS SANCIONES INTERNACIONALES A RUSA IMPULSAN EL TRÁFICO DE CARBÓN EN GIJÓN
A raíz de la invasión de Ucrania y el posterior embargo al carbón ruso por parte de la UE en agosto de 2022, que compraba el 45% de este mineral fósil a la federación que preside Vladimir Putin, el puerto de Gijón ha visto crecer su protagonismo como centro de distribución de carbones. La guerra en Ucrania marcó el pistoletazo de salida de la carrera de los Veintisiete para hacer acopio de reservas procedentes de otros países, aumentando sus compras el 55% el pasado ejercicio, con el objetivo de suplir el agujero ruso y poder quemarlo en sus centrales térmicas en caso necesario.  

En este contexto, el puerto de Gijón, la primera dársena española en graneles sólidos, cerró 2022 con un tráfico de 6,64 millones de toneladas de carbones (3,43 siderúrgico y 3,21 térmico), lo que supuso un incremento del 28% frente a 2021. Esta tendencia se mantiene a lo largo de 2023. Según los últimos datos de Puertos del Estado, el transbordo de carbones en el puerto de El Musel ha registrado un volumen de 4,83 millones de toneladas en los siete primeros meses del año.

Detrás de esta evolución está el aterrizaje a mediados de 2022 de Glencore y Vitol, dos de los traders de materias primas más grandes del mundo, que, anticipándose a las sanciones internacionales contra Rusia, buscaron dársenas con experiencia en el negocio ante el inminente colapso de las terminales de carbón de los principales puertos europeos, caso de Rotterdam. Por ejemplo, la inglesa Glencore, con ventas de 255.984 millones de dólares en 2022 y una flota en time charter de 250 buques, negoció 80,9 millones de toneladas de carbón el año pasado. Glencore también es propietaria de Asturiana de Zinc, que tiene un complejo industrial en San Juan de Nieva. Por su parte, la suiza Vitol registró una facturación de 505.000 millones de dólares en 2022 y controla una flota de 350 buques.

Glencore y Vitol se han servido de Gijón para descargar su mercancía de la mano de Ebhisa, Alvargonzález y Bergé

Desde entonces, Glencore y Vitol se han servido del puerto de Gijón para descargar su mercancía de la mano de las estibadoras European Bulk Handling Instalation (Ebhisa), Alvargonzález y Bergé Marítima. Posteriormente, en ocasiones tras un proceso de mezcla de carbones de distintos orígenes para obtener la calidad demandada por el cliente, el carbón es reenviado a países de la UE y a Marruecos. En concreto, entre enero y febrero de este año, el puerto de Gijón movió por el muelle Romualdo Alvargonzález más de un millón de toneladas de carbón, de las que 446.000 toneladas fueron descargas y 606.000 fueron embarques con destino a Polonia, Alemania, Francia, Italia, Finlandia, Croacia y Marruecos. 

Por último, según Sociedad Asturiana de Estudios Económicos e Industriales (Sadei), las ventas de carbón procedente de Asturias se han disparado un 497% en el primer semestre de 2023 frente al mismo periodo de 2022. En concreto, los ingresos han pasado de un año a otro de 72,1 a 431,5 millones de euros, suponiendo ya el 13% de las exportaciones de la región frente al 2,3% de 2022.