El consumo de cemento cierra 2023 en negativo y el sector prevé un crecimiento cero para este año

La industria del cemento en España ha cifrado el consumo de este producto en más de 14 millones de toneladas en 2023, esto supone el 2,9% menos que en 2022, según los últimos datos publicados por la Asociación de Fabricantes de Cemento en España (Oficemen). “Este número preocupa al sector y preocupa más cuando miramos el histórico de los últimos años, ya que desde 2019 estamos estancados en los 15 millones de toneladas aproximadamente y la estimación es que no crezcamos en 2024, por lo que si se confirma esta estimación será el quinto año de estancamiento de la demanda de cemento en España”, explica el presidente de Oficemen, Alan Svaiter. Por su parte, en el mes de diciembre el consumo cayó el 12%, situándose en poco más de un millón de toneladas, unas 141.251 toneladas menos que en el mismo mes del año pasado. Este último dato corrobora el comportamiento atípico del consumo a lo largo del pasado año, que sólo ha tenido valores en positivo en los meses de enero, marzo y mayo.
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El consumo cayó el 12% en diciembre, situándose en poco más de un millón de toneladas
Esto se debe, según Oficemen, a la subida del precio de la tonelada de CO2 emitido desde 2019, pasando de 30 euros el kilo a 100 euros y al precio del coque de petróleo que ha pasado de los 47 euros por tonelada a más de 150 euros. Aemás, el precio de la energía también se ha disparado en los últimos años: “Salimos de 47 euros en 2019 a 200 euros en 2022 y a 88, en 2023 por las medidas del Gobierno, aunque sigue siendo el 82% más caro que en 2019”, apostilla Alan Svaiter. Además de la inestabilidad económica, el presidente de Oficemen subraya que también ha afectado el desequilibrio entre licitación y ejecución en las obras públicas. “El consumo de cemento está relacionado con la ejecución y muchas veces las restricciones presupuestarias y los retrasos en los permisos retrasan la ejecución y esto impacta en el consumo de cemento”. En esta línea, destaca que el 55% de la demanda de España viene de la edificación de viviendas y el 45% es de las obras públicas. En las obras públicas, las mejores estimaciones que espera Oficemen para cerrar el año es que sea estable o el 1% inferior. “Desde Oficemen creemos que podemos avanzar en las obras públicas si apostamos por la colaboración público-privada”, destacan.
Respecto a las previsiones de Oficemen, adelantan que 2024 será un año de “crecimiento cero” para el consumo de cemento, que se traduciría en un volumen similar al de 2023, unos 14,5 millones de toneladas. En este sentido, Svaiter destaca que “sin tener en cuenta los datos registrados en 2020 -año de la pandemia-, 2024 será el quinto consecutivo con el consumo de cemento estancado en el entorno de los 15 millones de toneladas”. Tal y como explica el presidente de Oficemen, estas previsiones toman como punto de partida un escenario ligeramente al alza en el mercado residencial, con 116.000 nuevas viviendas construidas, y la estabilización del no residencial, que se situaría en 4,8 millones de metros cuadrados construidos, una cifra similar a la de 2023.
Se espera un consumo de cemento para este año similar al registrado el pasado ejercicio
“Resulta más complicado aventurar cuál será la inversión en infraestructuras para el próximo año, ya que aún no se dispone de información sobre los presupuestos de las diferentes administraciones públicas”, añade el presidente de Oficemen. En este contexto, desde el departamento de estudios de la asociación de fabricantes de cemento se ha tomado como posible escenario una tasa media de crecimiento del 1,5%. Debe tenerse en cuenta también que 2024 podría estar sujeto a mayores restricciones presupuestarias, como consecuencia de la reactivación de las medidas de déficit de la Unión Europea, por lo que el resultado final de consumo de cemento podría sufrir variaciones.
LAS EXPORTACIONES TAMBIÉN SE DETERIORAN EN 2023
Por su parte, en 2023 las exportaciones han descendido el 7,5% con respeto a 2022. De esta forma, se han situado en 5,3 millones de toneladas. “La buena noticia es que recuperamos el liderazgo de exportaciones en Europa, en exportaciones extracomunitarias somos el primer país exportador y en intracomunitarias somos el segundo detrás de Alemania”.
Para continuar siendo competitivos, destacan la necesidad del mecanismo de ajuste en frontera, que entró en vigor el 1 de octubre de 2023. Es un mecanismo que aún se está testando, “pero es necesario que sea perfecto para una competitividad justa con los países que tiene una legislación medioambiental más laxa”. En línea con la descarbonización del sector y el objetivo de alcanzar las cero emisiones en 2050, están apostando por el uso de materias primas descarbonatadas y de combustibles alternativos; el desarrollo de cementos bajos en carbono con el 20/30% menos de emisiones de CO2; y por las energías renovables para el autoconsumo. “El 40% de los combustibles que usamos ya son derivados de residuos, lo que es un residuo para otra industria es nuestro combustible”, apostilla Alan Svaiter.
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Las exportaciones han caído el 7,5% con respeto a 2022, llegando a los 5,3 millones de toneladas
Aunque señalan que todo este esfuerzo no es suficiente, el otro 60% de las emisiones se producen durante el proceso, por lo que desde Oficemen solicitan que se creen marcos regulatorios e inversiones en infraestructura, transporte y almacenamiento para que España pueda apostar por las tecnologías de captura, almacenamiento y utilización de CO2. “Hay muchos países que ya almacenan CO2 de forma segura y debemos avanzar en España también”, concluye el presidente de Oficemen.




