21 de agosto de 2026 | Actualizado 14:48

El proyecto para mejorar el tráfico aéreo con satélites avanza a un ritmo menor del previsto

Startical (Enaire e Indra) envía un primer satélite para comprobar la viabilidad del proyecto, que prevé lanzar 200 unidades hasta 2026
Startical

La compañía Startical, participada a partes iguales por el gestor de navegación aérea Enaire y la tecnológica Indra, ha lanzado su primer satélite, el IOD-1 (In-Orbit Demonstrator-1). Este lanzamiento forma parte del proyecto que se presentó en 2023 por el que pretendían lanzar hasta 200 satélites de pequeño tamaño en un plazo de tres años para mejorar la gestión del tráfico aéreo, mejorar la eficiencia y “permitir un mayor tráfico de aeronaves en zonas en las que exista mucha demanda de paso, como ocurre en el corredor canario por las importaciones y exportaciones con Latinoamérica”. Por ello, y pese a que Startical ya ha presentado su segundo satélite, el IOD-2, el proyecto no está avanzado al ritmo esperado. De hecho, este primer lanzamiento de satélite es, en realidad, un “demostrador” que explorará los límites para implantar estas tecnologías en los CubeSat, satélites caracterizados por un formato miniaturizado estándar, de bajo coste y alta eficiencia.

“Este demostrador abre el camino hacia la constelación de 200 satélites”
Juan Enrique González Laguna Director general de Startical

El objetivo de la puesta en órbita de este primer demostrador es comprobar la viabilidad de una solución espacial diseñada “específicamente para la gestión del tráfico aéreo que, además, cumple con los estándares de comunicaciones aeronáuticas existentes”, explican desde Enaire. En esta línea, el director general de Startical, Juan Enrique González Laguna, añade que “este demostrador abre el camino hacia la constelación Startical que, con más de 200 satélites en órbita baja proporcionará una cobertura global que transformará la gestión del tráfico aéreo”. 

Con la solución propuesta por Startical, la posición de las aeronaves será monitoreada continuamente mediante satélite, mientras que las comunicaciones de voz y datos entre el controlador y el piloto se realizarán en tiempo real y con alta calidad, incluso en zonas que actualmente carecen de cobertura. Esta tecnología permitirá una gestión del tráfico aéreo más eficiente y segura, lo cual puede ser particularmente útil en situaciones críticas, como cambios de ruta debido a tormentas o emergencias médicas a bordo. La inversión máxima prevista de la primera fase asciende a 29,2 millones de euros en el conjunto de tres años, con una aportación de cada socio de hasta 9,95 millones, que podrá ser modulada en función de la obtención de fondos europeos Next Generation y Horizon/Sesar. Además, se renovará cada cinco años la constelación completa, permitiendo “tener ciclos de mejoras tecnológicas y actualización mucho más ágiles que los de una constelación tradicional, que puede tardar 15 años en renovarse”.

Tras los demostradores, llevarán a cabo pruebas para la viabilidad tecnológica de la iniciativa

Por ahora, el primer satélite que servirá de prueba para este proyecto, se ha lanzado a través del integrador de lanzamientos Exolaunch, como parte de la misión de vuelo compartido Transporter-13 de SpaceX. Para su fabricación, Startical ha confiado en la empresa danesa GOMSpace, mientras que su especificación y validación han sido realizadas por Indra con el apoyo de Enaire. Asimismo, ha elegido a Exolaunch para la integración del satélite en el cohete y su posterior despliegue en órbita. El lanzamiento tuvo lugar desde la Base de la Fuerza Espacial de Vandenberg, en California (EEUU). Está equipado con una antena VHF y un sistema de vigilancia ADS-B, ya que “tiene como objetivo demostrar la viabilidad de las comunicaciones en tiempo real entre controladores aéreos y aeronaves mediante señales enviadas desde el espacio”.

Tras el despliegue de los demostradores IOD-1 e IOD-2 (para el cual aun no hay fecha de lanzamiento), Startical llevará a cabo diferentes pruebas de concepto para confirmar la viabilidad tecnológica de la iniciativa. Esos estudios se realizarán en el corredor del Atlántico Sur, incluyendo espacios aéreos (FIR) de Canarias, Azores-Santamaría, Dakar Oceánico, Cabo Verde y el Atlántico de Brasil. Para ello, contará con la participación de proveedores de servicios de navegación aérea como Enaire, NAV Portugal, ASA, ASECNA y DECEA.