21 de agosto de 2026 | Actualizado 14:48

La Zona Franca de Cádiz pone en marcha medidas ambientales para mitigar su huella de carbono

La institución gaditana inicia la tercera fase de su estrategia de descarbonización para reducir y compensar sus emisiones
El delegado del Estado en el Consorcio de la Zona Franca de Cádiz, Fran González presentando los resultados del estudio de su huella de carbono | Consorcio de la Zona Franca de Cádiz

El ecosistema industrial gestionado por el Consorcio de la Zona Franca de Cádiz ha iniciado la tercera fase de su plan para alcanzar la neutralidad climática, centrada en la implementación de medidas de mitigación y compensación de emisiones. Esta nueva etapa se pone en marcha tras haber completado el cálculo de su huella de carbono y su posterior registro en el ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Así lo ha anunciado el delegado del Estado en la Zona Franca de Cádiz, Fran González, durante la presentación de los resultados del estudio elaborado por Tragsatec, con la colaboración de la Universidad de Cádiz (UCA).

“La obtención de una huella baja es fruto del Plan de Modernización y Mejora de instalaciones”
Fran González Delegado del Estado en el Consorcio de la Zona Franca de Cádiz

Según los datos presentados, el análisis ha determinado que la institución emitió durante 2023 un total de 872,07 toneladas de dióxido de carbono equivalente, de las que el 95% proceden de “fugas de gases fluorados derivados de los sistemas de climatización y refrigeración”, mientras que el 4,4% corresponde a emisiones relacionadas con el transporte por carretera. El estudio, que abarca todas las instalaciones del Consorcio y sus empresas participadas en la provincia, sitúa la huella de carbono de la entidad en niveles similares a los registrados por otras instituciones públicas como el ICEX o el Ayuntamiento de Reinosa.

Durante su intervención, González ha señalado que “es una huella de carbono de impacto relativamente bajo” y ha vinculado este resultado al trabajo iniciado en 2021 mediante un Plan Integral de Modernización que ha supuesto una inversión superior a los 2,5 millones de euros. Este plan ha incluido medidas como la renovación de sistemas de climatización, la instalación de electrolineras, la adquisición de vehículos eléctricos o la adopción del teletrabajo. Estas actuaciones se alinean con las propuestas planteadas por Tragsatec para reducir hasta en el 90% las emisiones actuales, entre las que destaca la implantación de energías renovables y la creación de un sistema de control centralizado de edificios, con una inversión prevista de más de 700.000 euros.

El delegado también ha subrayado que el trabajo de descarbonización será continuo y evaluable. En este sentido, ha indicado que una vez aplicadas las medidas, “se valorará si éstas han dado resultado, en cuyo caso la Zona Franca obtendrá el sello ‘Reduzco’ que ofrece el ministerio”. En la actualidad, el Consorcio ya ha obtenido el sello ‘Calculo’, tras registrar su huella en la sección oficial del ministerio el pasado mes de abril. Asimismo, González ha puesto en valor la colaboración institucional con la UCA y Tragsa, afirmando que este proyecto “sitúa al Consorcio a la vanguardia del sector público estatal y fortalece la apuesta por un modelo de industria 4.0 más comprometido y en la línea de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)”.

LA ZONA FRANCA DE CÁDIZ IMPULSA UN PROYECTO PILOTO DE CARBONO AZUL EN CHICLANA
El Consorcio gaditano ha anunciado también la puesta en marcha de un proyecto piloto de carbono azul en la salina de San Joaquín, situada en el término municipal de Chiclana, con el objetivo de compensar el porcentaje restante de su huella de carbono. Esta actuación permitirá capturar hasta 124 toneladas anuales de CO2, lo que compensa con holgura el 10% que queda por neutralizar tras la aplicación de otras medidas de mitigación. Esta salina ha sido seleccionada tras un estudio encargado al Laboratorio de Carbono Azul de la Universidad de Cádiz (UCA), que ha analizado cuatro marismas mareales abandonadas o en desuso en la Bahía. Además de San Joaquín, se evaluaron las salinas de San Pedro y San José (La Covacha), Divina Pastora y la salina de San Fernando en Puerto Real, si bien la salina chiclanera ha sido considerada la más adecuada para iniciar la recuperación ambiental.

El Consorcio de la Zona Franca de Cádiz estudia la reserva demanial de la salina de San Joaquín

En esta línea, el delegado del Estado en la Zona Franca, Fran González, ha subrayado que esta intervención representa “una apuesta por liderar en la provincia de Cádiz la estrategia para la descarbonización abriendo un camino en torno al carbono azul”, y ha señalado la relevancia ecológica y económica de estas actuaciones. Según ha detallado, el proyecto ha sido ya trasladado al secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Alfonso, quien ha mostrado una valoración positiva por su carácter innovador y su alineación con los objetivos de sostenibilidad. Asimismo, González ha adelantado que el Consorcio está estudiando la posibilidad de declarar como reserva demanial la salina de San Joaquín para facilitar su intervención, lo que permitiría ampliar en el futuro este tipo de proyectos a otros espacios similares del entorno. “Queremos recuperar las salinas como fuente de riqueza y pulmón azul de la Bahía, conscientes de que son fundamentales para regular el clima, frenar la erosión costera y proteger el patrimonio y la biodiversidad”, ha concluido.