21 de agosto de 2026 | Actualizado 14:48

Hapag-Lloyd acusa a la disrupción por un arranque del año en pérdidas

La compañía ha registrado un ebit de -134 millones de euros en el primer trimestre pese a mover el mismo volumen que hace un año
Hapag-Lloyd

La naviera alemana Hapag-Lloyd ha iniciado 2026 con un balance económico negativo, pese a que ha movido volúmenes similares a los del año pasado en el primer trimestre. El armador ha recortado en 851 millones de euros sus ingresos respecto a 2025 y ha registrado un beneficio operativo (ebit) de -134 millones de euros, lo que además de teñir la cuenta de rojo refleja un retroceso interanual del 129%. Lo mismo ocurre con el beneficio neto, que ha descendido hasta los 219 millones de euros negativos, el 150% menos que en 2025. El consejero delegado de la compañía, Rolf Habben-Jansen, no ha dudado en calificar el periodo de “insatisfactorio” y ha centrado sus explicaciones en el descenso del precio de los fletes y la vulnerabilidad de la naviera ante las disrupciones globales, especialmente por su “exposición significativa a los mercados del Atlántico y de Oriente Medio”.

“El primer trimestre de 2026 ha sido insatisfactorio para nosotros”
Rolf Habben-Jansen Consejero delegado de Hapag-Lloyd

La evolución económica de Hapag-Lloyd emana esencialmente de su negocio como operador de portacontenedores, la parte que le reporta más facturación. Esta división refleja la misma deriva que los resultados del grupo: los ingresos, de 4.081 millones de euros, registran un retroceso de 878 millones de euros respecto a 2025, o del 17,7% en el mismo periodo. El ebit desciende hasta los 149 millones de euros negativos, el 133% menos que hace un año. La naviera transportó un total de 3,2 millones de teus, sólo el 0,7% menos que hace un año, un descenso que atribuye a “disrupciones ligadas a temporales y a la geopolítica”. Pero el principal efecto de estas disrupciones, y en especial del conflicto en Oriente Medio (Irán), lo sitúa en los costes extra que ha tenido que enfrentar debido a “los desvíos de ruta, mayores tiempos de tránsito y la disrupción aislada asociada a algunos puertos”.

También es significativo el descenso del precio del flete marítimo, que Hapag-Lloyd cifra en el 9,5% entre el que se pagaba en el primer trimestre de 2025 y el de 2026. Ello ha afectado a la evolución de sus márgenes operativos (ebit), que han quedado en el 3,6% negativo, cuando hace un año estaban en el 9% positivo. Paradójicamente, la naviera ha enfrentado menores costes por combustible y por emisiones de carbono, pese al teórico efecto del bloqueo en el estrecho de Ormuz sobre los carburantes. Hapag-Lloyd ha consumido menos combustible que el año pasado (el 3,7%), pero también ha pagado un precio por tonelada menor que entonces, especifican sus fuentes. En total, ha dedicado 143,4 millones de euros menos en este capítulo (en total, 550 millones de euros).

-9,5%

El precio del flete descendió el 9,5% entre lo que se pagaba en 2025 y ahora en 2026

En cambio, la división terminalista de la compañía se mantiene en números verdes e incluso logra registrar crecimiento. La facturación ha pasado de 104 millones de euros en 2025 a 144 millones en 2026, el 38,5% más. Ello se traduce en un ebit de 15 millones de euros, cuando hace un año fue de 14 millones de euros (+7,1%). El resultado se logra pese a que los márgenes operativos son menores que hace un año (10,4% por 13,4%), pero la compañía se beneficia de la absorción y consolidación de la compañía india Baxi Container, que refuerza sus cuentas. Aquí, la disrupción portuaria sí ha jugado en favor de Hapag-Lloyd, ya que la firma atribuye una mayor facturación en sus terminales debido a los mayores tiempos de estancia que registraron los contenedores en puertos que se encontraban congestionados o afectados por temporales y cuellos de botella operativos.

LA ADQUISICIÓN DE ZIM SE MANTIENE PARA FINALES DE AÑO
Hapag-Lloyd reitera que a finales de año espera cerrar la adquisición de la naviera ZIM. El pasado 30 de abril, los accionistas de la firma israelí dieron apoyo a la transacción por 4.000 millones de dólares y esta ya solo depende, en principio, de la aprobación de las autoridades de la competencia. Aun así, fuentes de ZIM tuvieron que reiterar, hace una semana, el “carácter vinculante” de la operación con Hapag, frente a la puja de última hora de un conglomerado de accionistas israelíes que ofrecieron 4.500 millones de dólares por la naviera.