12 de septiembre de 2026 | Actualizado 13:54

CSP Spain se apoya en la electrificación para alargar su concesión en Valencia hasta 2070

La empresa plantea instalar hasta seis OPS en su terminal valenciana, con el objetivo de conectar los buques en 2030
La terminal valenciana de CSP, en una imagen de archivo | CSP Spain

La compañía estibadora CSP Spain, que depende de las navieras Cosco y CMA CGM, ha solicitado un “alargamiento extraordinario” de su concesión en el puerto de Valencia, de modo que pueda seguir explotándola hasta el año 2070. La prórroga se plantea en base a las inversiones en electrificación de muelles que la compañía prevé realizar en la instalación de forma inmediata, con vistas a tener los dispositivos Onshore Power Supply (OPS) listos en 2030, además de otros proyectos complementarios para mejorar su desempeño. La Autoridad Portuaria de Valencia ha sometido la petición a información pública aunque, por mandato legal, ha censurado los montantes de inversión que la empresa compromete en sus proyectos.

La concesión vigente actualmente expira en octubre de 2041

Según los documentos presentados, la solicitud se apoya en el artículo 82.2 del Texto Refundido de la Ley de Puertos del Estado y de la Marina Mercante, el cual habilita la prórroga no prevista en su título concesional original si se dan una serie de condiciones: que la concesión tenga “interés estratégico” o sea clave para mantener la competitividad del recinto portuario, que la concesionaria comprometa una inversión superior al 50% de su inversión original en la terminal y que dicho despliegue económico sirva para reforzar la eficiencia y competitividad global de la instalación. En cuanto al plazo, supondría alcanzar el máximo previsto por ley, que es de 75 años, ya que la actual concesión arrancó en 1995. Desde entonces se habían otorgado varias prórrogas parciales, la última de las cuales expira en octubre de 2041.

La empresa estibadora controlada por Cosco plantea tres proyectos para “aumentar la capacidad operativa, acelerar la transición energética y mejorar los niveles de seguridad y eficiencia del recinto concesional”, entre ellos el de instalar hasta seis dispositivos OPS en los tres muelles de que consta su concesión valenciana (Muelle Costa, Muelle Príncipe Felipe y Muelle Este). Este desarrollo, cuando se complete, le permitirá operar de forma simultánea hasta seis buques portacontenedores en la instalación, algo que no se puede realizar, de momento, en ningún puerto del Mediterráneo. CSP prevé ejecutar el desarrollo entre “mediados de 2027 y finales de 2028”, de forma que se garantice “su entrada en servicio el 1 de enero de 2030”, fecha impuesta por la Unión Europea para que se electrifiquen las terminales de contenedores de puertos estratégicos como el valenciano.

La compañía plantea la instalación de OPS del fabricante IGUS

La compañía puntualiza que su proyecto contempla “de forma preliminar” el implantar OPS del fabricante IGUS, el cual a juicio de sus gestores presenta “ventajas operativas frente a OPS de otros fabricantes”. En total, se instalará una capacidad de 30 MVA. El proyecto se alinea con los planes de la propia autoridad portuaria valenciana para electrificar los muelles de contenedores, y la misma solicitud de la estibadora incorpora un estudio de ingeniería encargado por la administración de Mar Chao para este fin. El recinto anunció, en su momento, que coordinaba la electrificación de las terminales de forma conjunta con sus operadores y bajo un presupuesto de 80 millones de euros, parte de los cuales financiados con fondos europeos.

REFUERZO DEL MUELLE PRÍNCIPE FELIPE
En paralelo, la filial de Cosco y CMA CGM también prepara obras para reforzar su muelle central, el de Príncipe Felipe. Se trata de un proyecto para el cual tampoco se conocen las cifras de inversión, y cuyo objetivo es el de rehabilitar la infraestructura y hacerla más resistente para cuando se desplieguen grúas ship-to-shore (STS) de mayor tamaño y peso. La empresa plantea iniciar las obras a finales de este año y completarlas en un máximo de dos ejercicios.

La tercera inversión en la terminal, por su parte, consiste en adecuar su zona de servicios para, en el futuro, operar con flota terrestre eléctrica. En concreto, la estibadora quiere habilitar nuevas zonas de estacionamiento para tractoras y maquinaria portuaria, con vistas a instalar cargadores eléctricos que alimenten a la futura flota, y también mejorar la instalación eléctrica de media tensión de su terminal. La reorganización de sus espacios también debe contribuir a la optimización y la eficiencia de las operativas en la concesión de contenedores.

Más allá de sus proyectos, la compañía también adjunta escritos en los que justifica su solicitud en base a su importancia para el recinto valenciano. Según sus documentos, CSP Iberian Valencia Terminal “aporta una parte sustancial de la capacidad total de manipulación de contenedores” en la rada, en la que también operan APM Terminals y MSC (que tendrá una segunda instalación en el futuro). Igualmente, la empresa justifica que su presencia y los compromisos de Cosco y CMA CGM “contribuyen decisivamente” a mantener la conectividad marítima de Valencia, que es la cuarta dársena de Europa en este sentido. Este año, la autoridad portuaria ya otorgó una prórroga de concesión a APM Terminals, que también agotaba plazo en 2041. Como en CSP, los argumentos para solicitarla se apoyaban en la electrificación y en la mejora de los muelles.