Los resultados de DSV en la segunda mitad de 2022 llevan a la compañía a mostrar cautela

El gigante logístico DSV ha culminado un ejercicio 2022 marcado por la diferencia de crecimiento en las dos mitades del año. Si este era acelerado en los dos primeros trimestres, aupado por los precios al alza y la integración de la firma Agility en el volumen de negocio de la compañía y cuyo desempeño ha impulsado el resultado final de todo el ejercicio, la segunda mitad ha registrado una ralentización que la compañía augura se mantendrá en el inicio de 2023. DSV presenta en el global unos ingresos de 31.677 millones de euros en 2022, una cifra el 30% por encima de la de 2021. En cuanto a su beneficio bruto, se sitúa en 7.009 millones de euros, aproximadamente el 33% superior en la comparativa interanual. Sin embargo, las cifras se ajustan mucho en la comparativa interanual del cuarto trimestre: en 2021 los ingresos fueron de 8.239 millones de euros y el beneficio bruto, de 1.569 millones de euros, pero en 2022 estos indicadores quedan en 6.886 millones de euros y 1.566 millones, respectivamente.
48%
DSV ha registrado un crecimiento interanual del 48% en su ebit, pero ajusta las previsiones para 2023
La compañía enmarca el descenso gradual de los datos económicos a lo largo del año en una creciente normalización del mercado, tras un inicio de 2022 teñido de disrupciones en la cadena de suministros y afectado por la recuperación súbita de la actividad tras la pandemia. El consejero delegado de DSV, Jens Bjorn Andersen, ha señalado que estas circunstancias “incrementaron el valor de nuestros servicios y tuvieron un impacto positivo en nuestro desempeño financiero en 2022. Al ritmo de la normalización de los mercados de carga y mientras perdure la ralentización económica global, esperamos una reducción significativa de nuestras ganancias en 2023”. Por ello, DSV ha ajustado sus previsiones en cuanto al Ebit (resultado neto de explotación) para el próximo ejercicio: lo sitúa entre los 2.150 y los 2.419 millones de euros. Se trata de cifras más bajas a la obtenida este año, de 3.387 millones de euros, y que ha supuesto un crecimiento del 48% respecto a la de 2021 (2.180 millones de euros).
El arco de crecimiento a declive que denota el balance del año queda dibujado en las distintas divisiones de DSV, también en los servicios transitarios marítimos y aéreos, que da cuenta del 67% del total de su beneficio bruto anual. En este segmento, los ingresos se sitúan en 23.446 millones de euros, el 26,1% por encima de 2021, mientras que la diferencia entre ese año y 2020 fue del 81,6% (teniendo en cuenta que ese ejercicio incluye la pandemia). Por su parte, el beneficio bruto se sitúa en 4.654 millones de euros, un crecimiento interanual del 38,5%, pero es en el cuarto trimestre cuando se nota el descenso: si en ese periodo de 2021 la entidad registró un beneficio bruto de 1.011 millones de euros, en 2022 esa cifra se queda en 974 millones de euros. El consejero delegado de DSV ha manifestado que el declive “era esperado”, y lo ha atribuido a un descenso generalizado de los volúmenes de carga. Ahora bien, tranquilizado al mercado, porque “no hay nada dramático en esa evolución”. De hecho, ha continuado, “señala el camino hacia una normalización de los volúmenes en 2023” parecida al periodo antes de la pandemia.
En cuanto al resto de divisiones de la multinacional, la compañía ha destacado el impacto de la guerra en Ucrania sobre su división terrestre. Concretamente, DSV ha cesado sus inversiones y operaciones en Rusia y Bielorrusia. Sin embargo, registra una mejora respecto a 2021: los ingresos son de 5.579 millones de euros y la variación interanual, del 16,4%. El beneficio bruto, de 1.063 millones de euros, el 11% más alto que un año antes. En cuanto a sus actividades de soluciones logísticas, los ingresos se sitúan en 3.280 millones de euros pero con una variación interanual del 26,2%, siendo el aumento más alto de sus divisiones. El beneficio bruto queda en 1.252 millones de euros, el 35,3% por encima de 2021.
En esta última división se enmarca la adquisición hace un año de Agility, sobre la cual Jens Bjorn Andersen ha destacado que “hemos integrado a Agility en un tiempo récord de 12 meses”. Asimismo, el consejero delegado de DSV también ha apuntado a la entrada de la nueva adquisición en el cuarto trimestre de 2021 como un elemento que afecta a la comparativa entre ese periodo de aquel año y el ejercicio actual: “ese fue el primer trimestre entero con Agility, y seguramente fue demasiado bueno”, ha manifestado. Desde entonces se han puesto en marcha “mecanismos de ajuste” entre ambas compañías. En este sentido, la comparativa interanual de los dos cuartos trimestres arroja un descenso de ingresos del 4,9%, aunque el beneficio bruto ha crecido un 2,8%.
“La estrategia de DSV es crecer a través de adquisiciones”
Jens Bjorn Andersen Consejero Delegado de DSV
Preguntado acerca de futuras adquisiciones para DSV, su consejero delegado ha querido remarcar que “estamos preparados para más adquisiciones”. En el mercado, se especula y se da por descontado que la multinacional es una de las principales candidatas para absorber DB Schenker. Sin embargo, la compañía “necesita encontrar un cierto alineamiento entre compradores y vendedores, ha sido difícil en 2022 porque los resultados eran muy altos, aunque siempre pensamos que era temporal. Ahora lo vemos en nuestros resultados, así que esperamos que habrá alineamiento entre las partes que lleven a consensos, y los tratos se puedan cerrar. Habrá oportunidades en 2023, nuestro estrategia de 23 años en DSV ha sido la de crecer a través de las adquisiciones, y eso está 100% intacto”.
Jens Bjorn Andersen también se ha referido a la separación anunciada entre las navieras MSC y Maersk para enero de 2025. “Hemos mantenido conversaciones con ambas compañías, por supuesto, negociaciones y relaciones con cada una por separado, así que no esperamos que la separación nos afecte ni tenga ningún impacto sobre nosotros“, ha concluido el directivo.


“La estrategia de DSV es crecer a través de adquisiciones”


