Hapag-Lloyd prevé un descenso “significativo” de los beneficios tras alcanzar cifras récord

La naviera alemana Hapag-Lloyd ha alcanzado unos ingresos de 34.500 millones de euros en el año 2022, el 55,1% superiores a los registrados en el ejercicio anterior. La compañía ha atribuido este resultado a “un aumento de la tarifa media de flete, hasta los 2.863 dólares por teu”. Sin embargo, ha matizado, “ya a finales de año la tarifa de flete ha disminuido significativamente debido a la relajación de la congestión en los puertos y a la menor demanda”. El consejero delegado de la naviera, Rolf Habben Jansen, ha destacado que han arrancado el ejercicio 2023 “con buen pie, pero la economía se ha enfriado y sigue siendo inevitable un descenso significativo de los beneficios”.
“La economía se ha enfriado y es inevitable un descenso significativo de los beneficios”
Rolf Habben Jansen Consejero delegado de Hapag-Lloyd
La naviera ha incrementado su Ebitda hasta los 19.428 millones de euros, el 79% más que en 2021, el Ebit ha crecido hasta los 17.524 millones de euros (+86,6%) y el beneficio se ha situado en los 17.042 millones de euros, el 87,5% por encima del alcanzado en 2021. El volumen de transporte de contenedores se ha mantenido estable, con 11,8 millones de teus en 2022 (-0,2%), “debido a las tensiones de la cadena de suministro”, ha subrayado la naviera. África ha sido un mercado donde ha crecido su volumen de transporte tras la integración de NileDutch y la adquisición de DAL. Asimismo, Hapag-Lloyd ha subrayado que la “elevada inflación se ha dejado notar claramente en los costes por unidad. Los gastos del transporte han aumentado el 18,5% hasta los 13.700 millones de euros”. En este sentido, ha apuntado un crecimiento del 58,5% del coste medio en el consumo de combustible y del 22,8% en los costes de manipulación y almacenaje.
“En conjunto”, ha apuntado Rolf Habben Jansen, “echamos la vista atrás a un 2022 muy fructífero, con unos resultados excepcionalmente sólidos”. El consejero delegado de Hapag-Lloyd ha afirmado que esto “nos ha permitido reforzar una vez más nuestra resistencia financiera y nuestra estructura patrimonial”. “Además”, añade, “hemos mejorado la calidad del servicio para nuestros clientes y hemos invertido en terminales e infraestructuras, así como en la eficiencia de nuestra flota”. Sin embargo, “los costes, como los de combustible, fletamento de buques y manipulación de contenedores, han aumentado significativamente”.
La naviera espera para el ejercicio 2023 un Ebitda en el rango de los 4.000 a los 6.000 millones de euros y un Ebit entre 2.000 y 4.000 millones de euros. “Esta previsión”, ha indicado la compañía, “sigue estando sujeta a una considerable incertidumbre, dada la guerra en curso en Ucrania y otros conflictos geopolíticos, así como los efectos de la elevada inflación”.

“La economía se ha enfriado y es inevitable un descenso significativo de los beneficios”


