21 de agosto de 2026 | Actualizado 14:48

Los productos electrónicos destronan al textil en los flujos de carga aérea de Barcelona

China continúa siendo el principal mercado aéreo catalán, pero pierde cuota por el incremento de exportaciones a Estados Unidos
El jefe de la División Inmobiliaria y de Mercancías de Aena, Eduardo Cerezo, y el director general de GPA, Jaume Ardover | E.M.

El movimiento de productos electrónicos y mecánicos lidera el volumen de carga en el Aeropuerto d Barcelona-El Prat. Las mercancías de este sector han alcanzado las 25.729 toneladas en 2023 (hasta octubre) según los datos del Observatorio del Tráfico Aéreo en Barcelona que ha presentado la consultora GPA junto a la Cámara de Comercio de la capital catalana y Barcelona-Catalunya Centre Logístic (BCL). De esta forma, alcanzan la máxima cuota de mercado en la infraestructura aeroportuaria, el 24%, y avanzan a los productos textiles, “por primera vez en los últimos años y desde que tengo memoria”, según lo ha descrito uno de los autores del análisis. El sector textil ha movido 21.604 toneladas de carga aérea en Barcelona, lo que representa una cuota del 20% sobre el total.

Se trata de la principal novedad en un año variable en cuanto al contexto de carga aérea internacional, marcado por la caída de la demanda respecto a 2022 al inicio del ejercicio y una paulatina recuperación de los mercados a medida que se llegaba a los últimos meses. En el caso concreto de la infraestructura catalana, la tendencia ha sido de ligero crecimiento –cómo ya publicó Aena el mes pasado-, con variaciones de diversa índole respecto a 2022 que favorecen la reconfiguración de las masas de producto que llegan y salen del recinto. En la electrónica, por ejemplo, han primado las importaciones -17.046 toneladas-, precisamente un indicador que ha experimentado crecimiento en 2023, del 4%, mientras que las exportaciones han sufrido un descenso del 18% respecto a 2022. Este desequilibrio afecta, de algún modo, a mercados como el del pharma, de importancia para la industria catalana y para el modo aéreo, que queda en cuarta posición en Barcelona con 13.417 toneladas exportadas y una importación de 6.001 toneladas.

El aeropuerto catalán ha perdido líneas con China que aportaban volumen de carga aérea

Los cambios respecto a la tendencia de los últimos años también los marcan los movimientos de operadores y el cambio de aerolíneas, que apuntan a una cierta reordenación de los orígenes y los destinos que más operan con Barcelona. “El aeropuerto ha perdido rutas importantes como Lima (Perú), Hong Kong o Shanghai (China) que traían mucha carga y pueden estar afectando a la recuperación del recinto respecto a antes de la pandemia”, han señalado desde la consultora GPA, en parte como explicación a los estrechos márgenes de crecimiento de la instalación catalana en comparación con Madrid-Barajas.

CIMALSA PROPONE MEDIDAS PARA IMPULSAR LOS DEMÁS AEROPUERTOS CATALANES
La empresa pública Cimalsa, dependiente de la Generalitat de Catalunya, ha presentado también un estudio con propuestas para impulsar el segmento de las mercancías en los aeropuertos de Girona, Reus y Lleida como complementarios a Barcelona. La compañía ha constatado que las tres instalaciones carecen de una infraestructura especializada, un factor principalmente atribuido a la falta de demanda, y ésta, a su vez, a una cierta falta de promoción de las potencialidades de los territorios que representan. “El ámbito territorial no está generando necesidades de carga aérea, la mayoría de sus productos pasan la Aduana en Barcelona, pero ello no refleja la infraestructura productiva de estos territorios”, ha argumentado el director de Consultoría de Cimalsa, Jordi Fornós. Por ello, el organismo propone la creación de una mesa de coordinación con representantes de handling y cargadores para analizar las potencialidades de los tres aeropuertos, e incrementar sustancialmente sus actividades de promoción. Cimalsa también ha referido que “se están propiciando reuniones de alto nivel en el Gobierno catalán para conseguir fondos públicos” dirigidos al negocio.

En todo caso, China mantiene su primer lugar como primer socio de carga aérea de Barcelona, aupado por las importaciones (alrededor de 12.000 toneladas), pero observa como la exportación a Estados Unidos reduce esa distancia. Si China “ha retrocedido el 41% desde 2019”, como han hecho notar los autores del estudio, el país norteamericano ha logrado incrementar sus tratos con Barcelona en el 24% durante el mismo periodo.

MAYOR PESO DE LAS LÍNEAS AÉREAS DE ORIENTE PRÓXIMO
Esa afectación a los tráficos de carga también viene dada por movimientos de los principales operadores aéreos de Barcelona, caso del “traslado de la mayor parte de los movimientos de ASL Amazon a Madrid” en detrimento del aeropuerto catalán durante el año pasado. La firma era “el líder en Barcelona” en 2022, en competencia con DHL, y favoreciendo un mercado principalmente enfocado al courier y al ecommerce en la instalación. En cambio, en 2023 se observa una pérdida de terreno de estas empresas a favor de grandes aerolíneas de pasaje y con preponderancia de las radicadas en los países del Golfo y Turquía. Empresas como Emirates, Qatar Airways o Turkish Airlines han ganado todas al menos un punto de cuota, mientras que DHL, UPS y la propia Amazon ven reducida su influencia. Estos movimientos también derivan en los principales aeropuertos de destino de la carga que pasa por Barcelona, donde Estambul (Turquía) y Doha (Qatar) se sitúan en los primeros puestos.

Otra de las conclusiones de GPA apunta al peso de la carga en bodega (belly cargo) en las operativas del aeropuerto catalán, que va recuperando paulatinamente el peso que tuvo en 2019 (73% del total) y había perdido durante la pandemia (49% en 2021). Las cifras de 2023 sitúan su cuota en el 64%. “Muchas compañías como DHL también apuestan por el belly cargo más allá de usar su propia flota de cargueros”, han indicado desde la consultora. Su director general, Jaume Adrover, también ha querido destacar que otra tendencia que puede tener su impacto en los próximos años en el recinto catalán es el de “aerolíneas de pasajeros que, motivados por el ecommerce, crean sus propias divisiones de cargueros. Ello impacta en el modelo tradicional de las aerolíneas, ya que intentan ganar terreno en un mercado que hasta ahora lideraban empresas como DHL o Fedex”, ha observado.

LA IMPLEMENTACIÓN DE VELLORE SIGUE PENDIENTE DE LOS ‘HANDLERS’
Los responsables del Observatorio del Tráfico Aéreo de Barcelona también han actualizado el estado de desarrollo e implementación del Cargo Community System (CCS) Vellore, destinado a digitalizar los procesos de carga en los aeropuertos españoles. Jaume Adrover ha señalado que su principal reto actual es contar “con la colaboración de los operadores de la carga”, que deberían “hacer un esfuerzo cooperativo entre operadores” para integrarla en las terminales. “No es algo que dependa tanto de los programadores”, ha enfatizado el director general de GPA. Con todo, ha defendido que sí se producen avances de digitalización en las naves de carga aérea, y ha observado que otra de las soluciones, Air Freight Solution (AFS) ya cuenta con una “estructura de software igual que Vellore, de modo que en el futuro puedan ser una sola plataforma que unifiquen import y export”.