IRP Engineering certifica el ahorro económico del uso de la IA en la ingeniería portuaria

La consultora especializada en ingeniería especializada en el sector portuario y de transporte marítimo IRP Engineering ha certificado que la introducción de la Inteligencia Artificial (IA) y de herramientas basadas en dicha tecnología en los procesos de ingeniería y consultoría previos a iniciar cualquier negocio portuario o concesión supone un ahorro de entre seis meses y un año de trabajo respecto de los métodos tradicionales. Este ahorro, que se cuenta desde la planificación del proyecto de obra hasta su finalización, se complementa con un ahorro en materia económica de entre tres y cinco millones de euros por proyecto para las empresas.
La consultora está poniendo en marcha una herramienta con la que acelerar los estudios previos a cualquier concesión
Es una de las conclusiones que la consultora ha arrojado durante la presentación de un estudio que ha analizado las tendencias a futuro del comercio marítimo y su impacto en el ámbito portuario. IRP Engineering se encuentra en plena puesta en marcha de una herramienta basada en IA con la que acelerar los procesos de análisis y parametrización de datos de las autoridades portuarias para elaborar estudios que permitan conocer la viabilidad de presentarse a una concesión con la que afrontar trabajos de ampliación o renovación de terminales portuarias, así como de su electrificación, digitalización y automatización. Este proyecto se encuentra ahora en fase de evaluación en los fondos Puertos 4.0.
“Desde IRP Engineering realizamos hace dos meses una evaluación de los costes asociados a la planificación, ingeniería, construcción y puesta en marcha de diferentes tipos de terminales portuarias. Para cada tipo de terminal, evaluamos los porcentajes del coste total del proyecto que corresponden a trabajos de ingeniería y consultoría en los que se puede incorporar la IA mediante el uso de bases de datos para agilizar procesos de diseño y análisis”, describe el socio director de la consultora, Pablo Alonso. Así se concluyó que el coste de los servicios de ingeniería y consultoría dentro de un proyecto portuario suele representar entre el 10% y el 20% del coste total del proyecto.
De media y por lo general, la primera fase, que consiste en la solicitud y adjudicación de la concesión, se suele llevar entre el 1% y el 3% del coste total de la obra. La segunda fase (la redacción del proyecto técnico y las tramitaciones) es la que se lleva el pedazo más grande de la tarta, entre el 5% y el 10% del coste total. La tercera fase, de supervisión durante la construcción, supone entre el 3% y el 5%, y la cuarta fase, de puesta en marcha y cierre del proyecto, supone entre el 1% y el 2% del desembolso total, según los datos analizados y almacenados por IRP Engineering para desarrollar su IA. “De entre todos los costes de ingeniería y consultoría, únicamente serán optimizables mediante IA aquellos que puedan resolverse mediante análisis de datos”, matiza Alonso. Por ejemplo, la ordenación de una terminal se puede obtener mediante análisis de datos de ordenaciones de otras terminales del mismo uso en lugar de partir desde cero para cada proyecto.
Lee también
El fondo Puertos 4.0 cierra en marzo la convocatoria de 2023 para proyectos comerciales
Marta Pla
Valencia

Precisamente estos trabajos concernientes a las infraestructuras y la ingeniería portuarias coinciden con los mayores desafíos a los que se enfrenta la industria portuaria en la actualidad. La digitalización y la automatización “están transformando la industria marítima, lo que ha dado lugar a una mayor eficiencia y productividad”, asegura el informe. Esto ha llevado al desarrollo de nuevas tecnologías y sistemas. En España, se estima en 500 millones de euros la inversión necesaria para electrificar las terminales, según han detallado en IRP Engineering.
Junto a este reto, la consultora identifica el cambio climático y la sostenibilidad, así como el cumplimiento de las normativas medioambientales puestas en marcha por Europa como principales desafíos para la industria. “La industria marítima enfrenta una creciente presión para reducir su huella de carbono y adoptar prácticas sostenibles para proteger el medioambiente”, asegura el estudio. Europa ya está avanzando en las regulaciones en materia de empleo de combustibles sostenibles.




