30 de noviembre de 2021 | Actualizado 7:22

La línea de Suardiaz entre Barcelona y Tánger se consolida como su ruta con más clientes

La naviera estima que la autopista marítima ha contribuido a una reducción de 1.450 toneladas de CO2 en su primer año
Suardiaz

El enlace marítimo de carga rodada de la naviera Suardiaz entre los puertos de Barcelona y Tanger Med (Marruecos) ha logrado consolidarse en su primer año de servicio como la línea con mayor variedad de clientes de la compañía. Un total de 48 clientes, de los cuales 30 regulares (cada mes), han utilizado su ruta alternativa a la del Estrecho para el transporte de mercancías. Desde Suardiaz sostienen que se ha alcanzado uno de los principales objetivos marcados hace 12 meses: “Ser una línea multicliente y una alternativa más sostenible y fiable” que la convencional.

Suardiaz ha sacado de la carretera 6.500 remirremolques y ha realizado 170 escalas en su primer año de servicio

Sin embargo, el servicio no ha quedado exento de las disrupciones en la cadena de suministros. La escasez de microchips ha sumido en una fuerte crisis al sector de la automoción, que representa alrededor del 60% de la carga movida por Suardiaz en este servicio. Esto ha provocado que el volumen total transportado, 6.500 semirremolques en 170 escalas, sea algo inferior a lo esperado inicialmente, llegando a llenar “un 50-60% de la capacidad máxima del barco”. Además, por el descenso de la producción automovilística, durante la temporada de verano solo han podido realizar una de las dos escalas semanales previstas en Barcelona y el recinto marroquí.

El gerente de Estrategia Corporativa de la firma y director de este servicio Ro-Ro, Jose Riva Gómez-Jordana, asegura que, a pesar de situarse lejos de la capacidad máxima, el volumen de 6.500 semirremolques transportados “sigue siendo un número bastante significativo”. La variedad de clientes que usan el servicio de manera regular “nos convence de que en cuanto esta coyuntura del sector de la automoción se solucione, el objetivo de volumen se alcanzará con creces y sobrepasará lo inicialmente esperado”.

“Cuando la crisis de la automoción se solucione, el objetivo de volumen se alcanzará con creces”
Jose Riva Gómez-Jordana Gerente de Estrategia Corporativa de Suardiaz

La naviera contempla en el largo plazo aumentar la frecuencia de las escalas, pero de momento se centra en su objetivo inicial y espera recuperar en el corto las dos escalas semanales previstas, cuyo tiempo de tránsito son 35 horas de Barcelona a Tánger (sale el miércoles de madrugada y atraca el jueves por la noche) y una hora más en el sentido inverso (de la tarde del sábado a la mañana del lunes). “De momento, funciona como un reloj. De las 170 escalas que hemos hecho hasta ahora, ningún barco ha llegado nunca diez minutos tarde”, celebra Riva. Esta puntualidad es, en gran parte, producto de que Suardiaz dispone de ventanas de trabajo fijas en los dos puertos, con los que lleva años trabajando, por lo que evita la congestión y cumple “otro de los objetivos, transmitir seguridad y confianza al cliente”.

Una de las mayores ventajas competitivas de la línea, en comparación con la del Estrecho de Gibraltar, es la reducción de emisiones que implica el short sea shipping ante el transporte por carretera. “De media, nos ahorramos unos 220kg de emisión de CO2 por remolque”, lo que según los cálculos de la naviera son unas 1.450 toneladas de ahorro anual. Sin embargo, el potencial de la línea es mucho mayor: “Con dos escalas semanales y el barco al 100% de su capacidad, puede llegar a ser de 6.500 toneladas al año”.

En este sentido, el gerente de Estrategia Corporativa reclama a la Administración que potencie las subvenciones medioambientales para ayudar a transitar hacia el short sea shipping a los transportistas, “que hoy en día están usando unas estructuras logísticas de 50 o 60 años de antigüedad”. El coste inicial de esta transformación es muy elevado para las empresas logísticas que actualmente usan la ruta del Estrecho, pues la gran cantidad de conductores de los que disponen verían peligrar su trabajo. Sin embargo, la naviera asegura que, una vez cambiada esta estructura hacia la autopista marítima, el ahorro para el transportista se sitúa en el medio plazo “en torno a los 500 euros por cada remolque”.

Además de la automoción, los principales sectores que utilizan la autopista marítima de Suardiaz son el hortofrutícola y la industria textil. “El año pasado lanzamos la línea en estas fechas porque coincidía con el comienzo de la temporada de hortofrutícola, sabíamos que habría mercado”, explica Riva. Se trata de una mercancía de importación estacional, que se transporta desde Marruecos mediante remolques reefer y que representa en invierno cerca del 40% de la carga rodada, equiparándose y llegando a superar en estas fechas a la automoción.

La automoción, el hortofutícola y el textil representan cerca del 90% del volumen transportado

A pesar de las previsiones iniciales, que auguraban un uso muy mayoritario de la línea para la importación, la empresa ha registrado un cierto equilibrio con la exportación, en especial para el sector de la automoción y el textil, cuyo tráfico está “bastante compensado”. Este último, que aumenta su volumen en invierno, representa durante todo el año el 30% de la carga total. “Se bajan telas para las fábricas en Marruecos, allí se produce la pieza de ropa y se sube el producto casi terminado o para tienda”, explica Riva. “Solo hay tres cosas que van en un solo sentido”, concreta el director del servicio, que son el hortofrutícola (import), la maquinaria y la mercancía peligrosa (export). En cuanto a esta última, la naviera transportó, sobre todo durante la ola de coronavirus del pasado invierno, una cantidad significativa de bombonas de oxígeno para los hospitales de Marruecos.