21 de mayo de 2024 | Actualizado 19:16

El puerto de Bilbao da luz verde a la nueva expansión de Toro y Betolaza

La estibadora gana más espacio para el eólico y consolidar las dos escalas de Finnlines en su terminal multipropósito
Toro y Betolaza

La Autoridad Portuaria de Bilbao, que preside Ricardo Barkala, ha dado luz a la nueva expansión física de la empresa estibadora Consignaciones Toro y Betolaza en la dársena. Con esta resolución, la empresa que preside Gerardo Toro Arrue da otro paso de gigante en la rada y suma 62.000 metros cuadrados a la terminal multipropósito que explota en los muelles A5 y A6, en el Espigón Central, alcanzando una concesión de 243.000 metros cuadrados.

El nuevo desarrollo le permitirá “mayor flexibilidad” para operar con dos buques Ro-Ro al mismo tiempo

La empresa, que está teniendo un crecimiento meteórico desde 2018 en la dársena al albur del boom eólico, ha comprometido inversiones de 3,5 millones de euros para los próximos dos ejercicios. El aumento de superficie permitirá a Toro y Betolaza consolidar su rol como hub eólico y responder a la demanda de más espacio de su cliente el armador Finnlines (Grimaldi), que acaba de ampliar su servicio con el norte de Europa.

“La ampliación de la concesión nos permite ganar espacio para responder a las necesidades de nuestros clientes, en general, y trabajar para consolidar las dos escalas de Finnlines, en particular”, explica el director gerente de Toro y Betolaza, Gorka Zabala. La empresa ejecutará el asfaltado de los espacios recién concesionados.

El nuevo desarrollo también suma más atraque, hasta alcanzar los 1.064 metros lineales, lo que le permitirá “mayor flexibilidad” para operar con dos buques Ro-Ro al mismo tiempo. En concreto, la instalación tiene dos alineaciones: una de 600 metros en el A-6 y otro de 465 metros en el A5 del Espigón Central, ambas con rampas ro-ro. Asimismo, la estibadora podrá utilizar los 200 metros de cantil público que quedan desde el final de su concesión en el A5 hacia el norte del citado muelle.

La expansión de la terminal de la estibadora vasca cubre las necesidades de su cliente el armador Finnlines, del grupo italiano Grimaldi, que ha añadido una segunda escala semanal y un cuarto barco en su servicio entre los puertos de Bilbao y Vigo con el norte de Europa. Toro y Betolaza es el agente general y la estibadora en la rada vizcaína de la naviera con sede en Helsinki (Finlandia).

La naviera Finnlines mueve 5.500 semirremolques al año desde el recinto portuario de Bilbao

En la petición de ampliación de la concesión presentada al presidente Barkala en octubre, la empresa estibadora estimaba “un incremento sustancial del tráfico de semirremolques” y de “los productos forestales” en su instalación con el aumento de la frecuencia del servicio Finnlines. La naviera mueve 5.500 semirremolques al año desde la dársena de Bilbao, con un tiempo de tránsito de dos días con Bélgica y siete con Finlandia. El transporte de bobinas de papel y productos forestales (pulpa, madera, etc) es un tráfico tradicional de Toro y Betolaza que viene en los buques de Finnlines.

El servicio está cubierto por tres nuevos buques híbridos multipropósito de 238 metros de eslora y 5.800 metros lineales de capacidad de carga (5.420 semirremolques o 2.500 vehículos por viaje). La subsidiaria de Grimaldi incorporó estos Ro-Ro a mediados de 2023, aumentado un 38% la capacidad de carga del servicio. Para la segunda escala, la naviera ha añadido el ‘Finnsky’,  un Ro-Ro de 217 metros de eslora, 14.394 toneladas de peso muerto (tpm) y 4.192 metros lineales de carga. La nueva escala es efectiva a partir de la tercera semana de enero y las salidas desde Bilbao están fijadas los miércoles y los sábados. Desde su hub de Zeebrugge (Bélgica), Finnlines conecta con Irlanda, Reino Unido, Noruega, Suecia, etc.

Toro y Betolaza prevé hasta 150.000 toneladas anuales de materiales para fabricar palas y tramos de torres eólicas

Asimismo, como ya adelantó esta publicación en su edición del 20 de noviembre, el aumento de la superficie que explota Toro y Betolaza persigue hacer frente al incremento del tráfico del negocio eólico terrestre y marino. La rada acoge una pujante industria a través de fabricantes como Haizea Wind, Nordex (cuyo accionista principal es Acciona), Siemens Gamesa (la antigua Gestamp Eólica), Lointek, Navacel y Elawan. En relación con este tráfico, que es intensivo en el uso de espacio, la estibadora prevé “duplicar las escalas y el número de componentes cargados y descargados en los próximos años”.

Además de la manipulación de palas y tramos de las torres eólicas, la empresa anticipa “un aumento considerable”, por encima de las 150.000 toneladas anuales, del suministro de materiales para la fabricación de los citados productos, caso de las bridas y la chapa metálica. En la solicitud, la estibadora también indicaba que “está consolidándose como operador principal para desarrollar la logística inversa de materiales clave para la eólica, consistente en la manipulación y almacenaje de los productos y/o elementos imprescindibles para el transporte marítimo de grandes piezas que son cargadas en régimen de exportación”.

BERGÉ AMPLÍA CUATRO AÑOS SU CONCESIÓN EN BILBAO PARA ALMACENAR CEREAL
Por otra parte, el Consejo de Administración del puerto que preside Barkala ha aprobado ampliar en cuatro años el plazo de la concesión titularidad de Bergé Marítima Bilbao, ubicada en la zona de la ampliación de la rada, en el municipio de Santurtzi (Santurce), que vencerá en diciembre de 2027. En esta concesión, la empresa tiene un silo de cinco naves para el almacenamiento de cereal a granel sobre una superficie aproximada de 9.000 metros cuadrados. En su solicitud, Bergé Marítima Bilbao se comprometió a invertir en la instalación (ya ha cambiado el acceso a los silos de las naves y propone la reforma de las cinco naves con la implementación de nuevos lucernarios) para “una mejora de la productividad, las operaciones portuarias y la eficiencia energética”.