21 de agosto de 2026 | Actualizado 14:48

El volumen mundial de carga aérea ralentizará su crecimiento en 2026

El negocio crecerá el 2,6% en términos de toneladas-kilómetro, lejos del crecimiento del 3,1% que ha ofrecido 2025
Lufthansa Cargo

La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) ha publicado sus últimas perspectivas financieras para la industria aérea mundial. Los ingresos por carga alcanzarán los 158.000 millones de dólares en 2026, lo que supone un ascenso del 2,1% respecto a este ejercicio. Se trata de una expansión moderada que se debe al crecimiento continuo de la carga, en particular, en los envíos urgentes y los volúmenes de comercio electrónico. En términos de toneladas-kilómetro de mercancía, el aumento será del 2,6%, lo cual muestra también una desaceleración en comparación con el crecimiento del 3,1% que ofreció 2025. Combinando estos factores con la reducción de capacidad, las aerolíneas pronostican que los rendimientos de carga se mantengan más o menos estables (-0,5% respecto a 2025), pese a la desaceleración del comercio mundial. Además, IATA pronostica que logrará el año que viene los 71,6 millones de toneladas, el 2,4% más que este año.

“La carga aérea ha sido impulsada por el comercio electrónico y los envíos de semiconductores”
Willie Walsh Director general de IATA

Un desempeño que el director general de IATA, Willie Walsh, considera de mucho interés y muy positiva, considerando los obstáculos a los que se enfrenta la industria —aumento de costes, cuellos de botella de la cadena de suministro aeroespacial, conflictos geopolíticos, ralentización del comercio mundial, cargas regulatorias y un largo etcétera—. “Las aerolíneas han incorporado con éxito una resiliencia que absorbe los impactos en sus negocios, lo que les permite obtener una rentabilidad estable”, considera el directivo. Walsh afirma que la carga aérea “ha desafiado muchos pronósticos pesimistas para mantenerse firme en un contexto comercial rápidamente cambiante”. Cabe destacar que el transporte aéreo de carga permitió la entrega anticipada de productos antes de las fechas límite de los aranceles y se adaptó con flexibilidad a los incrementos repentinos de la demanda, ya que los productos sujetos a aranceles, normalmente destinados a Estados Unidos, encontraron nuevos mercados. Por ello, Walsh considera que su resiliencia ha sido “particularmente impresionante”.

A medida que los flujos comerciales se adaptan al régimen arancelario proteccionista estadounidense, “el transporte aéreo de mercancías ha sido protagonista del comercio mundial, impulsado en parte por el sólido comercio electrónico y los envíos de semiconductores que respaldaron el auge de las inversiones en inteligencia artificial”, valora el director general. En el desglose por geografías, Asia Pacífico se proyecta como la región con más margen de crecimiento en volumen de carga aérea, que será del orden del 6%, aunque bastante por debajo del 8% que, según los datos de IATA, ha registrado este 2025. “La resiliencia de la carga aérea china resalta la adaptabilidad de los flujos comerciales y la importancia estratégica de mantener un amplio acceso al mercado en un panorama geopolítico fragmentado”, asevera la asociación de aerolíneas. Igualmente, la región de los gigantes asiáticos generará una ganancia neta de 6,6 millones de dólares en 2026 con un margen del 2,3%. Le seguirá en crecimiento de carga aérea la región africana, con el 2% de crecimiento frente al 3,1% de este año. La industria aérea africana enfrenta los costes unitarios más altos a nivel mundial, siendo su coste promedio casi el doble que el de la media internacional. Los principales puntos de la cadena que más contribuyen a ese incremento de precio son el combustible y el coste logístico, entre otros.

Europa crecerá el 2% en volumen de carga aérea y ofrecerá el desempeño financiero más sólido de todas las regiones

Europa también ofrecerá un crecimiento del 2% en volumen de carga aérea para el año que viene, siendo la región que más estabilidad experimentará respecto al 2,5% de incremento registrado este año. Además, IATA proyecta que Europa logrará el desempeño financiero más sólido en términos absolutos de todas las regiones, con ganancias netas pronosticadas de 14.000 millones de dólares y un margen del 4,9% para el año que viene, aunque esta cifra casi no ofrece cambios. Asimismo, la asociación recuerda que este año ha entrado en vigor la iniciativa ReFuelEU exigiendo una mezcla de combustible de aviación sostenible (SAF) del 2% en los aeropuertos de la Unión Europea. “Esto coincide con crecientes dificultades operativas: huelgas generalizadas en aeropuertos y aerolíneas, interrupciones causadas por drones y persistentes cuellos de botella en el control del tráfico aéreo, que provocaron retrasos significativos durante el pico de verano, debido a la saturación del espacio aéreo y la distribución desigual de los vuelos, que sobrecargaron el sistema”, puntualiza IATA.

En el caso de Latinoamérica, generará 2.000 millones de dólares en ganancias netas en 2026, con un margen del 3,8%, inferior al 5,2% de 2025. La región también registrará un aumento del 2% en volumen de carga aérea, por debajo del 4% que ha registrado este año. Oriente Medio no experimentará cambios en su crecimiento de carga aérea el año que viene, según las previsiones, pero sí que será el mercado más rentable en términos de margen de beneficio neto. Se prevé que las aerolíneas generen 6.800 millones de dólares, lo que se traduce en un margen neto del 9,3%, muy por encima de otras zonas, donde los márgenes promedian el 3% o el 4%. Todo ello responde, según IATA, a las esperanzas para lograr un acuerdo pacífico que ponga fin a las tensiones geopolíticas de la región.

Las aerolíneas peor paradas, tanto en volumen de carga aérea como en rentabilidad, serán las norteamericanas, consecuencia directa, según la asociación, de la incertidumbre política, los aranceles y el cierre gubernamental más largo de la historia. A nivel de carga aérea, mejorará ligeramente respecto de la pérdida del 1,2% registrado este año, pero tampoco será capaz de cerrar en positivo y las aerolíneas pronostican un descenso de sus volúmenes del 0,5%. A nivel de ganancias netas, la asociación de compañías aáreas pronostica un montante de 11.300 millones en 2026, pero perdiendo posiciones frente a Europa. “Su dependencia de flotas monotipo, si bien eficientes, ha demostrado ser inflexible en medio de las interrupciones de la cadena de suministro”, valora IATA.

GANANCIAS INSUFICIENTES PARA CUBRIR EL COSTE DE CAPITAL
Las perspectivas de IATA también muestran una estabilización de la rentabilidad, incluso con la persistencia de los problemas en la cadena de suministro. La rentabilidad de las aerolíneas se estabilizará con un margen neto del 3,9% previsto para 2026, prácticamente sin cambios respecto a este ejercicio. Ello pese a que las líneas aéreas alcanzarán un beneficio neto total combinado de 41.000 millones de dólares en 2026 frente a los 39.500 millones de dólares de 2025. Por otro lado, IATA prevé que los ingresos totales de la industria superen el billón de dólares en 2026, lo que supondría el 4,5% más que los previstos para 2025. Se trata de unas cifras que, a nivel industrial, siguen siendo insignificantes, según Willie Walsh, especialmente teniendo en cuenta el peso del transporte aéreo de mercancías en la cadena de valor. “Apple ganará más vendiendo una funda para iPhone que los 7,90 dólares que las aerolíneas ganarán”, ejemplifica.

Si bien el desempeño de las aerolíneas ante un entorno operativo cambiante y desafiante es impresionante, insiste el directivo, el hecho de que la industria aérea en conjunto no genere ganancias que cubran su coste de capital sigue siendo un problema por resolver. “Incluso dentro de la cadena de valor del transporte aéreo, los márgenes de las aerolíneas están totalmente desequilibrados, especialmente en comparación con los márgenes de los fabricantes de motores y aviónica, y muchos de nuestros proveedores de servicios”, apunta Walsh. Por ello, el director general cree que, de poder reequilibrar la rentabilidad de la cadena de valor, reducir las cargas regulatorias y fiscales, y aliviar las ineficiencias de la infraestructura, el poder adicional de las aerolíneas sobre las economías mundiales sería mucho mayor.

La capacidad de las aerolíneas de satisfacer la demanda de transporte aéreo de mercancías sigue en entredicho

En general, las perspectivas de costes para 2026 apuntan a un entorno más equilibrado. El alivio en el combustible se ve compensado por el aumento de las presiones no relacionadas con él, pero la desaceleración generalizada de la inflación está contribuyendo a estabilizar la base de precios. De esta forma, se espera que los costes del combustible disminuyan ligeramente (apenas el 0,3%) hasta los 252.000 millones de dólares el año que viene, y que los precios del combustible para aviones disminuyan el 2,4%. Igualmente, IATA prevé que el coste de las compras de SAF por parte de las aerolíneas alcance los 4.500 millones de dólares en 2026, con la previsión de disponer de 2,4 millones de toneladas de SAF (el 0,8 % del consumo total de combustible).

Por otro lado, los desafíos de la cadena de suministro siguen limitando la capacidad de las aerolíneas para satisfacer la demanda de transporte aéreo. “Los altos factores de ocupación y la estabilidad del rendimiento son parcialmente atribuibles a problemas en la cadena de suministro. Sin embargo, el impacto de los desafíos de la cadena de suministro, que limitan el crecimiento, sigue lastrando la rentabilidad de las aerolíneas”, valora la asociación de aerolíneas. Si bien se prevé que las entregas de aeronaves aumenten significativamente en 2026, el ritmo de nuevos pedidos está superando la producción, lo que provoca que la cartera de pedidos alcance nuevos máximos e indica que las limitaciones de suministro, y su impacto financiero, persistirán mucho más allá del corto plazo.