15 de agosto de 2022 | Actualizado 15:51

El puerto de Barcelona acelera sus tráficos de transporte marítimo de corta distancia

El movimiento de contenedores crece el 4,8% hasta noviembre respecto a 2019, mientras que el tráfico total aún no supera el dato prepandémico
Autoridad Portuaria de Barcelona

La crisis producida por el coronavirus, la emergencia climática y las disrupciones en la cadena logística global han acelerado importantes transformaciones en la estrategia del puerto de Barcelona, desplegadas en el IV Plan Estratégico 2021-2025. Un ejemplo de ello es el modelo de short sea shipping (transporte marítimo de corta distancia), que en el último año, de enero a noviembre, ha crecido en el recinto catalán hasta el 9% en utis cargadas respecto a las cifras de 2019 y el 14,7% en comparación con las de 2020. La autoridad portuaria destaca que esta estrategia contribuye a ofrecer “servicios de calidad y adecuados a las necesidades de los cargadores”, así como de “las nuevas demandas de transporte”.

Gran parte de este crecimiento se debe a la puesta en marcha de la línea Ro-Ro de Suardiaz entre Barcelona y Tanger Med, que en su primer año de servicio ha logrado consolidarse como su ruta con más clientes, y que destaca por el tráfico de productos de los sectores hortofrutícola, textil y la automoción. De este modo, según datos del puerto, los tráficos de corta distancia por vía marítima con Marruecos se han multiplicado por diez a lo largo del último ejercicio, un “aumento sustancial”, que se alinea con la estrategia del puerto de “facilitar la puesta en marcha de nuevas líneas regulares de Autopistas del Mar”.

También han experimentado un fuerte crecimiento este tipo de volúmenes con Italia, del 16% para el mismo periodo del año pasado, lo que ha supuesto evitar un total de 145.625 camiones en la carretera y trasladarlos al barco. Desde la autoridad portuaria atribuyen este aumento, principalmente, a la incorporación de los nuevos buques ECO de Grimaldi, que ofrecen más capacidad y reducen emisiones, según estimaciones de la naviera.

LOS TRÁFICOS DE MERCANCÍAS AFIANZAN SU RECUPERACIÓN
Las terminales del puerto de Barcelona han consolidado en noviembre los datos que se venían registrando en los últimos meses en cuanto a contenedores. El tráfico de este segmento ha alcanzado hasta el décimo primer mes los 3,2 millones de teus y ya se sitúa el 21,6% por encima del ejercicio anterior y afianza el crecimiento con respecto a 2019, hasta el 4,8% más. Estos datos, sin embargo, no han servido para mejorar las cifras prepandémicas en cuanto al volumen total de mercancías gestionadas en el recinto. Entre enero y noviembre, el tráfico total se ha situado en los 60,9 millones de toneladas, lo que muestra una recuperación respecto a 2020, incrementando el 13,9%, pero todavía se queda el 3% por detrás del mismo periodo de 2019, cuando se registraron 62,7 millones de toneladas. El puerto de Barcelona prevé mejorar estas cifras en el transcurso del mes de diciembre y cerrar este año acercándose más a las de hace dos, en concreto, hasta el 2% menos.

En este sentido, la autoridad portuaria celebra el “buen comportamiento” de los contenedores llenos en comparación con 2020, pues aumentan el 16,4% para importación y el 11,8% para exportación. “Estos datos son muy positivos, porque reflejan el buen trabajo que está realizando el tejido productivo del hinterland del puerto”, aseguran desde la entidad portuaria. Además, en el caso del transbordo de contenedores llenos, es decir, los que desembarcan en el puerto y vuelven a subir a otro buque, ha aumentado hasta el 33,3%.

En cuanto a otros segmentos del movimiento de mercancías, los sólidos a granel superan los cuatro millones de toneladas, con un incremento del 10,9% en un año, que se atribuye principalmente a la sal común, que “se ha disparado” hasta el 437% más, y a las potasas, con un incremento del 21,8%. En cuanto a los líquidos a granel, caen el 2% con respecto a 2020, alcanzando los 11,4 millones de toneladas hasta noviembre. La autoridad portuaria atribuye este resultado al “comportamiento del gas natural y la gasolina”. Aun así, el movimiento de líquidos como el fuel o los biocombustibles muestran una recuperación progresiva y registran “incrementos significativos”, del 31,3% y el 36,1%, respectivamente.

También se percibe una lenta recuperación del tráfico de vehículos, que el año pasado sufrió una importante caída por la escasez de semiconductores, y hasta noviembre ha crecido el 7,8%, con un total de 456.888 automóviles movidos. Sin embargo, si se comparan estas cifras con las prepandémicas, todavía se sitúan a 36,25 puntos de los tráficos de 2019, que en las mismas fechas alcanzaron los 716.661 automóviles.